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viernes, 11 de julio de 2014

SUPERAR IMPEDIMENTOS PARA UN DESARROLLO PLENO

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 18

Las dificultades en la vida ¿siempre resultan un impedimento?
El sendero que utilizamos para caminar por la vida, no siempre resulta sencillo. Sabemos incluso que aunque haya momentos en los que la senda es recta y libre de impedimentos, el camino puede continuar siendo ciertamente tortuoso... y es que puede dar la sensación de que cuando aparentemente no tenemos problema alguno, los buscamos a modo de aliciente, de lucha que dote de sentido a nuestra existencia.
El motivo para esto no es otro que el hecho de que nos suelen gustar los retos, no tener la sensación de que nuestra vida es sencilla, ni que ya tenemos todo hecho de antemano. De esta forma, cuando salvamos un obstáculo, lo tomamos como forma de superación personal: nadie nos regala nada, sino que ha sido fruto del propio esfuerzo.

Impedimentos sociales
Cuando hablamos de que somos seres sociales por naturaleza, desde luego hemos de entender en primera instancia que el motivo no es otro que la tendencia a la supervivencia. El apoyo de las demás personas es fundamental, aunque obviamente no nos sirve el apoyo de "cualquiera".
No tiene el mismo peso el apoyo recibido por alguien de la familia, por ejemplo, que el de un desconocido con el que no nos une vinculación emocional alguna.
Y es que necesitamos un impulso, un apoyo... a modo de trampolín. Eso se obtiene a través de una red de apoyo social que nos conozca y apoye de manera especial en aquello que se desea emprender. No es una condición absolutamente indispensable, pero sí bastante importante, puesto que cuando no se siente dicho apoyo, esto podría desencadenar:
1) Que saliese a flote el  miedo a la equivocación  en lugar de tomar el error como una oportunidad de aprendizaje llevado a cabo con mucho mayor grado de profundidad.
2) Que aflorase el  miedo a no ser querid@ , a defraudar a las demás personas, a no ser lo "suficientemente buen@.
Esto último no es en absoluto una banalidad, puesto que puede resultar relativamente sencillo caer en el chantaje emocional como estrategia para conseguir algún tipo de beneficio personal, sin haber sido plenamente conscientes de ello.

El miedo también se trata de un sentimiento natural y deseable, en el sentido de tendencia a la propia supervivencia. Ahora bien, en gran medida, la gestión del mismo se halla mediada por el estilo social - educativo en el que nos hayamos desarrollado, de tal forma que el  miedo a no encajar  , es decir, a no tener aceptación social, puede acabar funcionando como un fuerte impedimento para conseguir desarrollarse en plenitud.

Impedimentos a nuestro desarrollo de índole cultural
A parte de tener en consideración lo expuesto hasta ahora, también debemos luchar por identificar aquellos impedimentos de tipo más cultural, tales como valores y formas de comportamiento consideradas como "adecuadas" o "inadecuadas" según criterio de los distintos grupos culturales.
Por ejemplo, "La virtud del término medio" . Este tipo de consideración obviamente tiene su razón de ser en el sentido en que nos insta a huir de los extremos (habitualmente más radicales, inflexibles y con poca tolerancia hacia la diferencia).
Sin embargo, ¿qué sucede cuando la interpretación de dicha premisa se inclina hacia un sentido en el que se insta a pasar desapercibid@s? Esta perspectiva se mantendría bajo la idea errónea de que lo más adecuado sería que el individuo se difumine entre la masa social, que no se haga notar, que no se muestre como diferente, porque de lo contrario puede convertirse en el blanco perfecto de ataque por parte de la "mayoría".
Obvia decir que esta postura resulta de una intolerancia peligrosamente abrumadora hacia la diferencia. ¿Qué sucede pues con aquellas personas que en sí mismas, poseen un grado de diferencia muy significativo con respecto a las demás, aquellas que se encuentran en un extremo u otro de la campana de Gauss? Este afán de "pasar desapercibidos/as" tiende a resultar tremendamente dañino en la construcción de su propia autoestima personal.

Cuando asumimos la gran influencia de la adopción de ciertas normas, pautas, creencias (en su gran mayoría prejuiciosas) que pululan de una u otra forma en nuestra cultura, sin aplicar el espíritu crítico individual correspondiente, estaremos pues corriendo el riesgo de caer en numerosas contradicciones entre nuestros propios sentimientos y nuestra propia manera de actuar, o lo que es lo mismo, manteniendo una doble moral regida por el  "no repitas lo que yo hago, sino actúa según te digo" .
Mi pregunta para finalizar sería la siguiente: ¿estamos preparad@s para afrontar estas contradicciones y actuar en consecuencia?
Habrá que intentarlo...

lunes, 7 de julio de 2014

JUEGOS VIOLENTOS

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 17
¿Podríamos afirmar que el ser humano es violento por naturaleza?
Estamos habituad@s en nuestra cultura y otras similares, al uso de la violencia. El ser humano, a lo largo de siglos, milenios incluso, se ha visto inmerso en largos episodios de violencia: guerras por la dominación del otro, establecimiento de estados de represión y miedo, etc... de ahí que existan tendencias que afirmen que como especie, tendemos a la extinción.
Es por ello que no creo que ahora de manera especial haya un problema explícito vinculado a este tema, por la aparente afición creciente a películas violentas, o a la proliferación de videojuegos con escenas de crueldad extrema con el "enemigo".
El único cambio que podemos estar experimentando en todo caso puede ser debido al medio a través del cual recibimos dicha información (internet): sabemos que la procesamos de manera diferente ya no sólo si nos llega por vía visual, auditiva (e incluso táctil), sino que el universo multimedia nos está descubriendo otra forma de proceder.
Sin embargo, en cuanto a la forma de manifestación de la violencia en el día a día, no podríamos llegar a afirmar que el ser humano nace violento, sino que viene al mundo en todo caso con una predisposición a sentir determinadas emociones, entre ellas, la ira o la rabia, con lo que la reacción deberá ser consecuente a la emoción sentida.
En este punto es donde nos podemos encontrar un abanico de numerosas posibilidades de posible reacción, las cuales irán desde el extremo aparentemente más pasivo (violencia interna, hacia un@ mism@) hasta el más agresivo (expresando violencia muy explícita hacia las demás personas).
Ningún extremo es deseable en este caso...
Cómo se genera la ira
Recordemos que la ira, el enfado, aunque nace de un@ mism@, no se desencadena solo: debe existir un elemento (externo o interno) que lo provoque.
Habitualmente, el elemento externo puede ser una una situación o una persona que ejerce algún tipo de represión, de tal forma que puede estar suponiendo impedimento para desarrollar aquello que se desea. La intensidad del sentimiento de enfado podrá ir en aumento en la medida en la que, como añadido, la persona deba intentar ocultar lo que siente por imposición externa, es decir, porque socialmente no "está bien visto" mostrar enfado en ese momento concreto, como es el caso de las rabietas en la infancia.
Lógicamente, por este motivo puede resultar tan complicado ejercer la paternidad/maternidad: porque parte de la responsabilidad de asumir este rol, será pasarse parte de su vida buscando el equilibrio justo entre 2 extremos opuestos, igualmente peligrosos para el desarrollo de la autoestima:
1. Dejar hacer sin importar las posibles consecuencias:  poseemos la necesidad de sentirnos queridos y apreciados. Sentir que lo que hacemos importa, tanto en sentido positivo, como negativo. Esta es también una forma de desarrollar nuestra propia identidad.
Vamos probando, tentando, ensayando actuaciones para con los demás a lo largo de toda nuestra vida con el objetivo de comprobar las reacciones que nuestros actos generan en los demás.... y cuando NO vemos consecuencias, lo que sentimos es que "no importamos", de ahí que se desencadenen posibles reacciones violentas en hij@s cuyos padres/madres sean excesivamente permisivos.
2. Represión constante de las "necesidades" percibidas por sus hijos/as: cuando una persona asimila que todo aquello que hace o siente es coartado por una "autoridad", llega a desarrollar que vive en un entorno hostil, y por tanto actúa en consecuencia, es decir, desatando su ira al menos desde dos puntos de vista:
a) Habitualmente no lo hace en ese entorno hostil, sino que aprovecha otros entornos en los que pueda sentir que posee ese papel autoritario (colegio, entre amigos, cuando crea su propia familia, etc)
b) Manifestando retraimiento y poca voluntad de relacionarse con el entorno, probablemente por haber asumido una generalización de dicha hostilidad al resto de situaciones de su vida.
¿Es "normal" disfrutar con la violencia?
Si se "disfruta" con la violencia, se da de manera especial cuando nos muestran que vivimos en continua competición: o pisas... o te pisan.
Paradójicamente, la gran mayoría de nosotr@s nos situaríamos en el bando de los buenos, aunque lo que pidamos o deseemos sea sufrimiento ajeno (porque es el de "los malos"). Este tipo de situaciones sería entendibles, y también explicables, cuando estamos ante una situación de dolor extremo. En todo caso, nunca debería ser justificable. Lógicamente, cuando una persona ha sufrido mucho por la actuación de otra, es lógico que se desencadene este tipo de sentimientos, ahora bien, la pregunta a hacernos sería la siguiente: ¿podría ser este tipo de situaciones la base que justifique el "ojo por ojo"?

La base real de la justicia, no está en las armas. No son ellas quienes provocan cambios profundos. Son las PALABRAS.... especialmente las buenas palabras. He aquí el origen y fin de toda lucha.

Y en lo referente a la infancia... ¿qué sucede con los juegos de violencia? No es negativo en sí mismo disfrutar ocasionalmente utilizando esta actividad lúdica, siempre y cuando no sea la única oportunidad de disfrute en nuestra vida. El peligro real puede sobrevenir en el momento en el que abusamos de ese tipo de juegos en los cuales somos protagonistas activos que infligen daño a otros personajes.
Si existe una continuidad en estas actividades, se corre el riesgo de que disminuya (e incluso se elimine) el desarrollo de empatía hacia el rival, con lo que cuando estamos hablando especialmente de la infancia, en lugar de estar encaminando su educación hacia la asertividad, les estaremos inculcando que en esta vida, el que en definitiva gana... es el más poderoso. Peligrosa actitud. MUY PELIGROSA.

miércoles, 28 de mayo de 2014

LAS AMISTADES IMAGINARIAS

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2011/2012
ENLACE AL AUDIO: HeC - Los Amigos Imaginarios

* LA EXISTENCIA DE AMIGOS IMAGINARIOS EN LA INFANCIA
El primer punto que hemos de considerar es que a mayor seguridad y estabilidad emocional, mayor probabilidad de que aparezca un@ amig@ imaginari@.

Existe mucha literatura e interpretaciones varias (por parte de la edad adulta) que acompañan a la aparición de las amistades imaginarias en la infancia, desde seres divertidos y entrañables, hasta personajes inventados que han protagonizado el cine de terror (como la absurda idea de que sólo en la infancia se puede ver a los espíritus).
Lo cierto es que la mayoría de l@s niñ@s han tenido un "amiguito" imaginario en algún momento de su vida y suele ser más habitual su aparición entre los 3 y los 6 años.
Hay ocasiones en las que el niño/a hace partícipe a su familia de la existencia de ese nuevo amigo que solamente puede ver él o ella. Sin embargo, en otras ocasiones forma parte de su intimidad y pasa desapercibido porque "sólo lo ve cuando no hay nadie delante" y no quiere compartirlo con nadie más.
Algunas familias se preocupan porque su hijo/a habla en soledad, no les agrada esta idea e incluso lo perciben como un problema de confianza ("se inventa un amigo porque no confía en mí") lo cual preocupa e incluso intentan que desaparezca esa idea de su cabeza, lo cual, obviamente, podría ser un gran error (hay que tener en cuenta además que en la mayoría de las ocasiones, cuando crecen, ni tan siquiera llegan a recordar la existencia de ese amigo inventado).
Las amistades imaginarias NO suponen un problema para el desarrollo de la infancia, al contrario, esta consecuencia de su gran creatividad puede tener grandes efectos beneficiosos en el desarrollo de su autoestima y autoconocimiento, es decir, es una forma de poder compartir consigo mismo sus propios pensamientos, sus afectos y sentimientos y sus aficiones como si de otra persona se tratase, lo cual es un importante apoyo en su desarrollo emocional y moral.

* ¿CÓMO PUEDE SER ESA AMISTAD INVISIBLE?
El amigo/a invisible suele ser de su tamaño, o en todo caso más pequeño, de tal forma que lo puede llevar siempre consigo, y suele ser su gran confidente y compañero de juego. Puede utilizarlo también para dar réplica a aquellas personas o situaciones en las que no se siente con la suficiente seguridad para hacerlo.
Ciertamente, no es una alucinación, puesto que se es plenamente consciente de que no es real. En ocasiones, incluso se poseen en la edad adulta (aunque lógicamente forma parte de la intimidad más absoluta y no suele ser compartido con los demás).

1) Peluches o muñecas a los que dota de "vida" a modo de juego simbólico. Les otorga una personalidad determinada (con gracia, que dan y reciben mucho cariño, con descaro, conteston@s, etc), lo cual nos lleva a pensar que les convierte en aquello que en realidad le gustaría ser o hacer, como una especie de proyección de sus propios sentimientos y deseos.

2) Suele tener NOMBRE, CARA,... estas características también son variables con el tiempo.

3) Aparición asociada a algún momento o circunstancia vital determinada:
** A veces esta "amistad" comienza cuando se sienten sol@s (se da principalmente en el 70% de primogénit@s o en hij@s únic@s).
** Ante un momento de cambio importante (una mudanza, un nuevo embarazo de la madre, hospitalización de alguien de la familia, separación parental, fallecimiento, etc).
Lo cierto es que frecuentemente, en el momento en que se adapta a la nueva situación, esta amistad invisible, desaparece.
** Para Piaget, es una justificación de la creatividad y capacidad de comunicación del niño/a. Esta amistad imaginaria les ayuda además a perfeccionar sus habilidades... suele ser muy llamativo especialmente en niños/as con altas capacidades intelectuales, debido a su elevado grado de imaginación y excitabilidad emocional. Les supone un gran apoyo en la adecuada gestión de todas estas capacidades.
** Dificultad para adaptarse a determinadas reglas establecidas de manera externa por parte de las personas adultas, que sean percibidas como sometimiento ante una situación en la que les faltan datos para entenderlas plenamente.

* FUNCIONES QUE CUMPLE LA AMISTAD IMAGINARIA
Tal y como hemos comentado, va a depender, por supuesto, de determinadas variables, tales como la edad y/o alguna situación vital concreta.
En conclusión, podríamos hablar de las siguientes funciones beneficiosas para el desarrollo pleno:
1) Estimulación de la sensibilidad y la capacidad de comunicación.
2) Como apoyo para la superación de algunas adversidades (incluso traumas), puesto que hay vivencias cotidianas traumáticas que en sí mismas tienen a coartar el desarrollo de la creatividad, lo cual se ve suplido con la posibilidad de compartirlas con un@ amig@ de confianza fruto de su imaginación.
3) Necesidad de hablarle a alguien que entiende, comprende, que les admira, sin juzgarles, ni dictándoles constantemente lo que deben hacer. Supone por lo tanto una importante fuente de desahogo.
4) Desarrollo pleno del universo de la intimidad: es algo propio, único y que sólo se comparte de manera voluntaria con quien realmente se desea compartir.

domingo, 25 de mayo de 2014

LA GESTIÓN DEL PERFECCIONISMO (II)

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 16
Tal y como planteaba en la primera parte (LA GESTIÓN DEL PERFECCIONISMO (I)), esta tendencia actitudinal no tiene por qué resultar negativa en sí misma: dependerá de la forma en la que se enfoque o de cómo se afronte su gestión para sacar el mejor partido posible de ello, partiendo de una perspectiva individual (de tendencia a la mejora personal) en lugar de enfocarla hacia el exterior (consideración de mediocridad en las demás personas), lo cual sí resultaría desadaptativo.

En ese sentido, cabría por tanto diferenciar entre autoexigencia equilibrada individual (acerca de la cual hemos hablado en la entrada anterior) y la exigencia emitida desde el exterior hacia el propio individuo, donde podríamos diferencia asimismo entre:
- Exigencia externa desmesurada: sin tener en consideración las posibilidades reales de la persona, ni la influencia del entorno en la consecución del éxito. Este sería el caso de aquellas personas que presionan para que otra tenga un rendimiento "perfecto", pero sin aportar el apoyo necesario, ni tener en consideración la diversidad de circunstancias que rodean al individuo,  tanto situaciones como estados emocionales y/o motivacionales.
- Exigencia externa guiada: o lo que es lo mismo, ejercer mentorazgo hacia una persona, para lo cual ha de tomarse en consideración algunos puntos, tales como:
                  * Conocimiento de fortalezas y debilidades del entorno del individuo, así como de las amenazas y oportunidades que puedan hallarse en el entorno que le rodea (análisis DAFO).
                 ** Aporte de una visión externa, de tal forma que no sólo se posee una visión de un@ mism@,  sino también se obtiene un feedback o retroalimentación de la imagen que se proyecta al exterior.
               *** Apoyo para fomentar el autoconocimiento, y en consecuencia, para poder sacar lo mejor de  sí mism@.
             **** El mensaje emitido desde el mentorazgo ejercido eficientemente sería "no te conformes y aprovecha tu potencial".
Todos estos puntos, obviamente, no tienen por qué ir regidos solamente desde la alabanza. Habrá momentos en los que se hará necesaria la crítica constructiva para poder percatarse de las propias debilidades.

¿CUÁNDO PUEDE CONVERTIRSE EL PERFECCIONISMO EN ALGO NEGATIVO?
Es necesario identificar este tipo de cuestiones para no dejarse llevar por lo que podríamos denominar un "exceso de optimismo" que pudiera apartarnos de la realidad.
** Desde una perspectiva INDIVIDUAL:
1) Cuando posee un efecto paralizante en lugar de impulsor: no se consiguen terminar los proyectos que se empiezan porque se pierde el interés y la motivación por los mismos en el momento en el que se percibe que no pueden ser "perfectos" (o que no sale todo como esperábamos). Suele ser habitual cuando al ir trancurriendo el desarrollo de la idea inicialmente planteada en ausencia de fallos, en lugar de ir adaptándose a los cambios que han de plantearse cuando se va tornando realidad, se estanca al no poder ponderar adecuadamente los resultados a corto plazo que se van logrando. Es decir, que se produce un desencanto por no ver cercana la meta final, en lugar de fijarse más en los pequeños logros obtenidos que nos encaminan hacia ella (la idea de "bosque" no nos permite percatarnos de los árboles que lo componen).
Este tipo de cuestiones pueden observarse en algunas personas con altas capacidades intelectuales, con marcada tendencia al perfeccionismo: va desapareciendo paulatinamente (incluso a veces de manera repentina) la motivación que nos impulsa a continuar trabajando en el proyecto, lo cual hace que la persona se sienta absolutamente incapaz de continuar adelante... necesita aislarse de este tema y empezar a establecer un nuevo objetivo.
¿Qué problema puede acarrear esta cuestión en el desarrollo de esa persona con AA.CC. en la vida adulta? Ciertamente que constantemente la creatividad fluye y se tienen ideas y proyectos muy interesantes y atractivos, pero los resultados no suelen acompañar porque no se llega a ejecutar hasta el final. Se abandona a mitad del camino.
Esta tendencia puede observarse desde la infancia, de ahí que se haga tan necesario el trabajo de mentorazgo para un apoyo en la adecuada gestión del perfeccionismo como tendencia o actitud individual.
2) Sentimientos de anhedonia: o incapacidad para sentir placer en aquello que se ejecuta, al no conseguir discernir la importancia de los pequeños pasos que encaminan hacia el producto o resultado final.
3) Culpabilización al entorno: al no haber establecido un análisis DAFO (debilidades/fortalezas individuales y amenazas/oportunidades del entorno) y no haber conseguido con rapidez el objetivo final, puede existir una tendencia a culpabilizar a los demás por este hecho:
    a) La exigencia hacia los demás cuando es desmesurada puede impedir ver todo lo que éstos han hecho por nosotr@s dentro de sus posibilidades reales.
    b) Se puede caer en el error de pretender que los demás sean quienes suplan nuestras carencias a la hora de conseguir que todo sea "perfecto", y culpabilizarles por algo que en realidad no tendría por qué ser su cometido.
    c) En el momento en el que empezamos a culpabilizar a los demás, podemos ser nosotr@s mism@s quienes pongamos trabas a las posibles soluciones que puedan ir aportándose, sin ser realmente conscientes de estar haciendo eso. En ese momento, el entorno se vuelve caótico y la convivencia puede llegar a deteriorarse sustancialmente.
** Desde una perspectiva EXTERNA al individuo:
(1) Empeño en vislumbrar las dificultades por encima de las potencialidades de la persona: es una tendencia bastante común, especialmente a la hora de entender la educación. Consiste en basarse más en que "eso hay que mejorarlo" en lugar de centrarse en potenciar lo positivo de cada persona.
¿La excusa que se pone? ....le hago ver en lo que falla, para que mejore.
¿Lo que se consigue en realidad? .... no permitir un desarrollo óptimo de las potencialidades de cada persona.
Si pudiésemos aplicar un poco más de empatía hacia los demás, podríamos entender cómo se siente alguien a quien no se le pondera en absoluto sus habilidades, y por contra, constantemente estamos haciendo hincapié en sus "defectos". Pocas cosas suelen desmotivar tanto...
(2) No posibilitar el aprendizaje a partir del error: Si llegásemos a partir del concepto de que una habilidad o destreza sólo está adquirida cuando se hace perfecta y NUNCA se produce una equivocación al respecto, entonces estaríamos impidiendo que la humanidad avanzase.... las grandes mentes han llegado a grandes conclusiones más a partir de sus equivocaciones que de sus aciertos.
No se trata de NO corregir equivocaciones, sino de llegar a la comprensión de que para que sean un aspecto positivo en nuestro desarrollo, más que ser corregidos de manera externa, en el proceso de enseñanza habría que mostrar el camino para que sean ell@s mism@s quienes corrijan sus propios errores.
Esta debería ser una parte ineludible del proceso pedagógico....

sábado, 10 de mayo de 2014

LA GESTIÓN DEL PERFECCIONISMO (I)

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 16
Tendemos a afirmar y sabemos, de hecho, que la perfección no existe, que una buena autoestima se consigue cuando aceptamos nuestras debilidades, cuando conocemos nuestras fortalezas y especialmente cuando trazamos un camino utilizando como punto de apoyo o impulso lo segundo. De esta forma y de manera progresiva las dificultades que se vayan generando en nuestro entorno, podrían ir siendo superadas.
Solemos enfocar nuestra atención en lo que consideramos los motivos de dichas dificultades halladas, de tal forma que tendemos a buscar en los extremos: o creemos que son debidas a nuestras debilidades individuales (con el consiguiente daño hacia nuestra autoestima) o por contra las achacamos a las debilidades ajenas (lo que es lo mismo: echar balones fuera)... y aunque si bien es cierto que en ocasiones las de los demás nos pueden llegar a suponer un férreo obstáculo para continuar creciendo, de lo que se trata en realidad sería de esforzarnos por efectuar un ejercicio de reflexión y análisis tal que nos enfoque hacia el grado de responsabilidad que ambas partes podemos tener.

¿Es negativo el perfeccionismo?
Una vez más, nos encontramos con la eterna pregunta de si esta tendencia al perfeccionismo es innata, nacemos con ella, o por contra, es un patrón adquirido.
Si nos centrásemos en que efectivamente, se trata de una tendencia existente dentro de lo que denominamos nuestro "carácter", podría llevarnos a afirmar que por lo tanto no podría ser susceptible de modificación. En cambio no deberíamos centrarnos tanto en su origen como en la gestión que del mismo podamos llevar a cabo. En ese caso, no se trataría de una cuestión preocupante en el sentido de que inexorablemente esta característica propia de algunas personas, conlleva sufrimiento al no lograr la tan ansiada "perfección". Por contra, si realizamos una correcta gestión, se verían reforzados los siguientes puntos:
1 - Incremento del espíritu crítico (que no "criticón") al no ser conformistas con la primera respuesta o solución aportada ante un determinado fenómeno. Esta cuestión posibilitaría entonces la obtención de múltiples soluciones ante un mismo problema, o de múltiples respuestas ante una misma pregunta, ampliándose el campo para la reflexión.
2 - Luchar contra el conformismo, puesto que se parte de la idea básica de que las cosas se pueden (y/o se deben) hacer mejor, desde 2 perspectivas:
     2.1 - Anticonformismo social.- Cuando tomamos consciencia de la posibilidad de estar sometid@s ante ciertas estrategias de manipulación mediática, se produce una contra-reacción que podría ser considerada como un acto de rebeldía social. No se trata de ser "antisistema" (palabra utilizada de manera tan excesiva como errónea), sino de una necesidad de búsqueda de lo que podríamos denominar justicia social, donde no se acepta el "no hemos tenido otra opción" como única respuesta... de hecho lo más probable sería que ante esto, se propusiera un "no te preocupes... yo te daré varias opciones".
    2.2 - Anticonformismo personal.- Solemos plantear la idea de que no resulta beneficiosa la búsqueda de metas excesivamente elevadas en consideración con nuestras posibilidades. Efectivamente, es un buen punto de partida, pero no implica necesariamente que tengamos que conformarnos con el mínimo, sino que efectivamente, podemos optar a esforzarnos hacia el máximo. Para ello se hace necesario y es importante un buen ejercicio de autoconocimiento, donde podamos ser conscientes de nuestro nivel óptimo de rendimiento en función del conocimiento que manejemos en torno a nosotr@s mism@s... en definitiva, que cada un@ sepamos "hasta dónde podríamos llegar".
En este sentido, se puede empezar a trabajar para modular el ser hacia una tendencia de mejora personal e individual, exenta de comparaciones con otras personas y en lucha por la consecución de un nivel óptimo de rendimiento. Sería una forma de esfuerzo contra la mediocridad que puede llegar a originar el conformismo excesivo: "sé que puedo dar más de mí, por lo que no me voy a conformar con menos".

viernes, 2 de mayo de 2014

EL SENTIMIENTO DE VENGANZA

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 15
Hay ocasiones en las que nos preguntamos si el hecho de poseer sentimientos negativos nos convierte en peores personas.
Las propias relaciones sociales están impregnadas de sentimiento de esta índole hacia otras personas, aunque sepamos que somos seres sociales por naturaleza y que dicha condición nos posibilita el alcance de una vida más plena.

TENDENCIA A PENSAR EN TÉRMINOS DE CAUSAS Y CONSECUENCIAS

De ahí parte la propia noción de justicia, entendida en términos de equidad social en cuanto a comportamientos. En este punto nos podríamos remitir una vez más a cuestiones referidas al altruismo.
El altruismo hemos de entenderlo desde la perspectiva de la necesidad de reciprocidad: "todo lo que hagas, tarde o temprano tendrá su consecuencia". Así, las acciones positivas que dirigimos hacia l@s demás, no van en un sentido de obtener recompensa inmediata, sino con la perspectiva de que actuamos de la misma forma en que quisiéramos que los demás nos trataran a nosotr@s en una situación de índole similar.

Lógicamente, cuando no hablamos en términos positivos, ¿qué sucede cuando algún acto de otra persona nos causa daño o nos ofende de alguna manera? Puede emerger entonces el sentimiento de venganza.
Por lo tanto, el altruismo sería aquel sentimiento propio y resultante de las buenas acciones; por contra, la venganza lo sería de las malas acciones de otras personas.

¿QUÉ PUEDE LLEVARNOS A EJECUTAR UNA VENGANZA?
 La sensación de venganza no implica maldad. Simplemente se trata de un sentimiento típicamente humano, que emana de una sensación de enfado con cierta intensidad.
Ahora bien, el acto de vengarse (llevar a cabo o ejecutar la venganza) se trata ya más bien de una cuestión puramente cultural, aunque mediada también por características personales:
**IMPULSIVIDAD: el sentimiento de venganza suele ser inmediato al acto.
Hay mayor probabilidad de llegar a actuar en el momento en el que llega la ofensa cuanto mayor grado de impulsividad se posea.
**AUTOESTIMA / AUTOCONCIENCIA: el odio hacia los demás y el interpretar "mala intencionalidad" en la mente del otro va a depender en gran medida de cómo nos encontremos emocionalmente nosotr@s mism@s.
**INTROVERSIÓN / EXTRAVERSIÓN: En la introversión, la tendencia a manifestar el enfado es de manera interior. En la extraversión, por contra, existe una mayor necesidad de "sacarlo fuera".
**PERFECCIONISMO / CONFORMISMO: todo tiene que ser y que quedar "perfecto" desde una perspectiva individual. Obviamente, si lo entendemos sólo como tendencia, no resulta problemático en absoluto (al contrario más bien). Sin embargo, cuando no genera sensaciones placenteras, se es excesivamente meticulos@ y no se aplica el grado de empatía adecuado, con una excesiva exigencia no sólo hacia un@ mism@, sino también hacia los demás, se puede incluso a perder un cierto contacto con la realidad, y por tanto, juzgar determinadas situaciones con un grado de subjetividad muy elevado.
Si dichas situaciones generan sentimientos negativos, también poseerán un elevado grado emotivo... lo cual puede ocasionar mayor probabilidad de deseo de ejecutar una "venganza".

En lo referente a este tema, pensemos que no se trata de pensar en términos de la existencia del bien o del mal, sino de las repercusiones que nuestros actos (e incluso nuestras actitudes) pueden llegar a tener sobre los demás.

sábado, 19 de abril de 2014

...CUANDO EMPEZAMOS A SENTIRNOS INDEFENS@S

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 14

Necesitamos sentir que controlamos nuestra vida.
El ser humano tiende a necesitar sentirse no sólo útil para sí mismo, sino también para los demás, y poder conformar así la propia autoestima. Necesitamos además sentir que se posee un cierto grado de control sobre la naturaleza, sobre el ambiente que nos rodea. Esto no significa ni implica que con ello podamos caer en la afirmación de que por eso se explica que vivamos en una sociedad donde unos controlan a otros como si de una tendencia natural se tratara, sino más bien al contrario. Si de algo nos dota la experiencia con prontitud es precisamente de la comprensión de que existen toda una serie de variables con las que hemos de aprender a convivir para poseer una calidad de vida óptima. Y una de esas variables, no es otra que el azar.
Por ejemplo, por mucho que avance la ciencia meteorológica, no siempre se va a poder predecir a ciencia cierta y con exactitud el tiempo que hará mañana.
Este ejemplo es una muestra de que efectivamente, esto es una de las primeras cuestiones que aprendemos cuando empezamos a manejarnos entre una ciencia: no se puede hablar de exactitud, sino más bien en términos de porcentajes, de tal forma que cuando afirmamos que un fenómeno X es debido a una variable Y, en realidad lo que afirmamos es que hay un porcentaje de probabilidad lo suficientemente alto como para determinar que X tiene lugar gracias a Y... pero también hay un porcentaje de probabilidad (aunque poco elevado) que nos indica que pueden existir otra serie de variables que pueden estar mediando, incluyendo la probabilidad e azar, especialmente en lo referente a la relación con otras personas.
Y ante este hecho, no deja de existir quien opine que no existe el azar, sino el destino, que aunque sea indemostrable, al menos no genera tanta sensación de incertidumbre. Sin embargo, si esto fuese así (que el destino es la explicación a hechos impredecibles o con poca probabilidad de ocurrencia), ¿de qué valor estaríamos dotando pues al esfuerzo por conseguir los diversos logros a lo largo de nuestro ciclo vital?

¿CUÁNDO APRENDEMOS A SENTIRNOS INDEFENS@S?
Imaginemos una situación de nuestra vida cotidiana que supuestamente deberíamos manejar con un cierto grado de control... ¿qué podría suceder si de pronto tomamos consciencia de que nada de lo que hagamos parece tener efecto sobre las consecuencias?
1- Que no estemos dotad@s de las estrategias necesarias para hacer frente a esa eventualidad. Por ejemplo, cuando un amigo con el que nunca hemos discutido, de pronto nos contesta a gritos, o como cuando en el colegio se nos informa de una actitud de nuestro hijo, la cual es totalmente diferente a la que observamos en casa.... necesitamos tomarnos nuestro tiempo para reaccionar.
2- Que sean cuestiones relativas al azar las que hayan poseído un mayor peso que nuestro esfuerzo. Por ejemplo, cuando nos hemos preparado una presentación de manera exhaustiva, pero el día que tiene lugar la misma enfermamos, o llegamos tarde por un atasco.
3- Que sean otras personas quienes nos impidan avanzar. En este caso y cuando se repite en el tiempo, hay una elevada probabilidad de generar el fenómeno de Indefensión Aprendida.

CÓMO ACTUAR ANTE EL SENTIMIENTO DE INDEFENSIÓN
En primer lugar, cabe preguntarnos ¿por qué es necesario saber de dónde viene el origen de esta sensación?
No siempre se hallan respuestas en el origen (e incluso no siempre se halla el origen a todo lo acontecido), pero sí que es cierto que en su búsqueda podemos ir encontrando pequeños acercamientos al porqué, lo cual nos dota progresivamente a su vez de mayor sensación de seguridad en nosotr@s mism@s.
Habría que partir de la base de que no somos grandes expert@s, sino etern@s aprendices. Sólo con el mantenimiento de esta actitud, habrá mayor probabilidad de no caer en el sentimiento de culpabilidad por no haber conseguido un determinado logro.
Cuando dejamos de dotarnos del grado de "experto en", somos conscientes de que cuanto más sabemos, de más información carecemos. Es decir, si ante una determinada situación no hemos sabido reaccionar adecuadamente, o nos hemos sentido paralizad@s, quizá es por no haber poseído toda la información necesaria para haber podido actuar en consecuencia.
Esto no nos exime de responsabilidad, pero sí en muchas ocasiones, de culpabilidad.

martes, 1 de abril de 2014

IDENTIFICAR Y DESARMAR LOS "VIRUS" MENTALES

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 13
 ¿Por qué la denominación de “virus mentales”?
La mayoría de las cosas en la vida no son buenas o malas en sí mismas, tan sólo lo son en función del uso o interpretación que se haga de ellas.
Por eso hay determinadas características en el ser humano que en función de cómo se hayan aprendido a gestionar, pueden resultar un apoyo o por contra, ser un lastre en el camino hacia un desarrollo personal digno. Por ejemplo, hemos hablado en numerosas ocasiones de que somos seres sociales por naturaleza, es decir, que buscamos y necesitamos el apoyo de los demás. Este tipo de cuestiones evolucionan también en un sentido de reciprocidad, en el momento en el que sentimos la necesidad también de ser nosotr@s mism@s un apoyo también para los demás.

Vivimos en sociedad, nos relacionamos en pequeños grupos sociales (en búsqueda de nuestro propio grupo de referencia) porque eso tiende a mejorar nuestra calidad de vida. Sin embargo, puede convertirse en un lastre en el momento en el que supeditamos nuestras necesidades a las de los demás, sólo por el hecho de sentir que esta es la única forma de “encajar”.
En ese momento, ya podríamos hablar de actuar bajo el influjo de virus mentales, cuando empezamos a gestionar ciertas creencias y/o actitudes en un sentido que nos impide un desarrollo personal digno.
En definitiva, dichas creencias asimiladas desde el exterior (culturalmente hablando) suponen un hándicap para conseguir un desarrollo en plenitud, de la misma forma que un virus cuando entra en el organismo provoca un mal funcionamiento de nuestros órganos, impidiendo que funcionen de manera natural.
Suponen por tanto:
1 – Un obstáculo para la creación de relaciones sociales sanas y plenas.- Se pueden elegir determinados grupos sociales que nos pueden resultar dañinos, manteniendo la creencia de que éstos tienen más éxito social.
2 – Un impedimento al desarrollo individual.- Habitualmente la elección de grupos sociales inadecuados supone un retraimiento en la manera de SER y de sentir de cada persona.

¿Cómo detectar la influencia de “virus mentales”?
La detección de estos “virus” suele ir determinada en la medida en que empezamos a manejar ciertas creencias como verdades absolutas, y por tanto, nos están suponiendo un impedimento para seguir avanzando. ¿Cuáles pueden ser estas creencias?
1) LECTURA DE PENSAMIENTO: cuando en lugar de preguntar una duda, interpretamos directamente en función de nuestras propias opiniones y experiencias (sin aplicar la empatía). Suele ser debida por una excesiva confianza en la propia intuición.
2) TODO O NADA: excesivo perfeccionismo. Se trataría de la tendencia a pensar en términos absolutos, de tal forma que o”todo me sale bien” o de lo contrario “lo considero un fracaso absoluto”.
3) EXCESIVA GENERALIZACIÓN: en función de tu propia experiencia individual, determinar leyes generales por las que se rige el universo. Quizá también por un déficit de empatía, se tiende a focalizar las propias experiencias como una cuestión generalizada a las demás personas. Se trataría de un pensamiento egocéntrico del estilo “si yo lo siento así, todo el mundo ha de sentirlo de la misma forma”.
4) IMPULSIVIDAD: toma de decisiones de manera excesivamente inmediata, sin previa reflexión.
5) FOCALIZACIÓN SOBRE LOS ASPECTOS NEGATIVOS: probablemente por temor a hacerse ilusiones y que luego salga mal.
6) DISTORSIONES COGNITIVAS: manejar pensamientos distorsionados como verdades absolutas.
7) PERSONALIZACIÓN EXCESIVA: propia de una cierta tendencia egocéntrica. Por ejemplo: susceptibilidad, darnos por aludid@s cuando alguien hace un comentario general.

En este punto, se hace necesaria una reflexión personal: cuando llega el momento en el que se siente que se tienen varios frentes abiertos, con varias personas de distintos contextos y sin relación entre sí, sería cuando cabe pensar que quizá nuestro grado de responsabilidad es mayor de lo que pensábamos, en el sentido en el que probablemente estamos bajo la influencia de determinadas creencias prejuiciosas que nos impiden un desarrollo digno (“virus mentales”) y sería importante iniciar un proceso de reflexión en torno a los puntos anteriormente mencionados.

Análisis y Afrontamiento de las Creencias Prejuiciosas
Afortunadamente, de la misma forma que el organismo a través de nuestro sistema inmunitario lucha y vence a esos virus invasores, nuestra psique también mantiene una tendencia a luchar contra todo aquello que le daña. Obviamente, habrá ocasiones en las que se necesite algún apoyo (en el caso de una infección, a través de antibióticos; en el caso de un “virus mental”, a través del apoyo profesional adecuado).

El paso previo a cualquier afrontamiento sería efectuar un exhaustivo análisis de la situación para determinar la forma en que tendemos a manejarnos en nuestra vida cotidiana y el porqué estamos manteniendo dicha tendencia. No siempre somos plenamente conscientes de ambas cosas.

** CÓMO ACTUAMOS ANTE UN PROBLEMA:
- Ocultándonos
- Abandonando la situación
- Imposición del propio criterio
- Practicamos la escucha activa
- Mantenemos una postura de desconfianza en el otro (atacamos antes de que nos ataquen)
- etc, etc....

** CÓMO GESTIONAMOS FRACASOS
- Cuando tomamos consciencia de nuestros errores, actuamos para aprender de ellos.
- Manejamos un sentimiento de incapacidad de afrontamiento.
- Nos esforzamos por percibir los aspectos positivos de una determinada situación (incluso
ante situaciones claramente hostiles)
- Locus de Control: a quién o a qué responsabilizamos de los resultados de una situación
(a nosotr@s mism@s, al elementos externos, siempre a otras personas, etc...).

Fuente: http://www.seapremur.com/La_salud_por_la_integridad/psicologia_cognitiva.htm

lunes, 31 de marzo de 2014

LA ESCUCHA ACTIVA EN EL PROCESO COMUNICATIVO

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 12
"La natulareza nos ha dotado de 2 oídos y 1 lengua"
ZENÓN

Como seres sociales que somos, una de las destrezas que mś utilizamos y manejamos en nuestra vida cotidiana, a diario, es precisamente la comunicación. Sin embargo, llevar años utilizándola como recurso para relacionarse con otras personas no implica necesariamente dominio de la  misma. Es decir, que podemos llevar mucho tiempo hablando, pero no sabiendo cómo comunicarnos correctamente.
Hemos de considerar además que detrás de la mayoría de muchos de los problemas (de diversa índole) que podemos manejar o haber tenido a lo largo de nuestra vida, se encuentre precisamente un manejo inadecuado del proceso comunicativo.
Analicemos los pasos previos que comúnmente tienden a llevarse a cabo ante una inminente conversación.
Nos imaginamos la escena
El ser humano posee la maravillosa capacidad de prever mentalmente diversas situaciones, gracias a su capacidad imaginativa, la cual cumple funciones de adaptación al medio o que dota de posibilidad de crear algo en su mente antes de llegar a materializarlo.
¿Cómo solemos hacerlo?
1/ Dotamos de significado a la propia situación en la que tendrá lugar la conversación, de tal forma que la podemos convertir en positiva u hostil antes de que efectivamente suceda.
No solemos quedarnos en una postura neutral, puesto que en cierta forma nos podría generar un elevado grado de incertidumbre, lo cual nos impediría desarrollar estrategias adecuadas de afrontamiento.
2/ Nos imaginamos qué vamos a decir, así como el tono, los gestos, etc... todo ello probablemente ya bajo la influencia del significado que previamente hayamos otorgado al ambiente en el que se desarrolla la conversación.
3/ Ponemos voz a nuestro/a interlocutor/a, e incluso le dotamos de "intencionalidad" en su forma de afrontar la conversación con nosotr@s.

¿Todo esto es negativo? En absoluto. Al contrario, nos ayuda a "predecir" determinadas situaciones, lo cual conlleva no poseer sensación de indefensión ante la toma de conciencia de los posibles imprevistos. Por tanto, puede resultar un apoyo fundamental el poder imaginarse mentalmente una conversación con antelación, siempre y cuando consideremos los 3 puntos fundamentales a respetar ante el establecimiento de un diálogo:
1 - Planear QUÉ decir
2 - Ser consciente de QUÉ NO decir
3 - ESCUCHAR activamente
Todo bueno proceso comunicativo requiere no solamente de plantearse una situación hipotética de nuestros actos y palabras, sino también poseer una buena dosis de empatía, donde no se juzgue sistemáticamente a nuestro interlocutor. De hecho, para lo que digamos tenga sentido, ha de estar en constante retroalimentación con lo que escuchamos en la otra persona.

El problema que podemos encontrarnos en estas cuestiones lo podemos encontrar cuando dotamos de excesiva importancia a nuestra capacidad intuitiva. En este caso hay mayor probabilidad de que finalmente atendamos más a aquello que corrobora nuestra intuición que a la realidad en sí misma, y por lo tanto, es muy probable que estemos efectuando de manera errónea (e incluso nula) la escucha activa.
RECOMENDACIONES PARA LA ESCUCHA ACTIVA
1) Cuando deseamos lograr un entendimiento entre las partes, deberíamos tener por objetivo primordial ESCUCHAR,y luego hablar.
2) Librarse de todo prejuicio inicial, generado en esa "conversación imaginaria" que probablemente hemos desarrollado con anterioridad.
3) Evitar distracciones, es decir, esforzarse por crear un ambiente libre de estímulos distractores. Esto le hace ver al interlocutor que lo que nuestro mayor interés es escucharle.
4) Hacerle entender mediante nuestra interacción, que efectivamente le estamos escuchando (mirarle, asentir, parafrasear, etc... todo ello con naturalidad y espontaneidad)
5) Valorar la emotividad del comunicante (empatía)
6) Preguntar aquello que pueda ser interpretado de forma confusa antes de dar la contraria o "leerle el pensamiento".
ENLACES PARA TRABAJAR LA ESCUCHA ACTIVA EN NIÑ@S:
** Actividades de Escucha Activa para Niñ@s: http://es.slideshare.net/soniambr75/actividades-de-escucha-activa-para-nis
** Escucha Activa y Manejo de los Silencios: http://es.slideshare.net/soniambr75/escucha-activa-y-manejo-de-los-silencios

miércoles, 19 de marzo de 2014

LENGUAJE Y COMUNICACIÓN

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 11
 
Cuando abordamos temáticas relacionadas con el desarrollo del lenguaje, parece existir una cierta tendencia a mostrar mayor interés por la expresión, dicción, riqueza de vocabulario y articulación del mismo (que l@s niñ@s aprendan a pronunciar correctamente) más que por aspectos más propiamente comunicativos o pragmáticos (uso social del lenguaje).

La comunicación implica poseer una consideración por el interlocutor u oyente para así modular nuestra expresividad y comunicar en consecuencia lo que realmente deseamos, libre de sesgos, dobles sentidos o interpretaciones incorrectas por su parte. 
Es decir, requiere un esfuerzo por parte del hablante para poder expresar sin lugar a incertidumbre aquello de "me responsabilizo de lo que yo digo, no de lo que usted entiende". A este respecto, me atrevería a añadir que "me responsabilizo de lo que yo emito", aplicando por lo tanto un sentido puramente intencional en lo referente a la preocupación por parte del hablante por que su mensaje llegue correctamente al oyente que desea y por las vías adecuadas, prestando especial atención no solamente a la palabra, sino también a la propia expresividad.

¿QUÉ SUCEDE CON L@S NIÑ@S?

Lo cierto es que no solemos mostrar pautas de comunicación adecuadas y por tanto corremos el riesgo de no estar resultando un modelo adecuado en el que se vean reflejados para su posible aprendizaje del lenguaje y la comunicación.

Aunque entendamos que en el desarrollo del lenguaje intervienen múltiples variables, en todo caso, el modelo que aportemos las personas adultas ha de entenderse desde la perspectiva de no una mera imitación, sino de aceptación de ciertas pautas de comunicación social como válidas.
Si solamente fuera una imitación o copia llevada a cabo en la infancia, el cambio de perspectiva  en la edad adulta sería más sencillo... pero obviamente no es así.  Porque lo que proporcionamos a la infancia son patrones sociales,  con lo que aprender pautas de actuación adecuadas en cuanto a la comunicación se torna más complicado en la edad adulta, ya que el cambio ha realizar ha de entenderse desde una perspectiva mucho más profunda.

miércoles, 26 de febrero de 2014

ENVEJECIMIENTO ACTIVO

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 10
LA IMPORTANCIA DE DESMITIFICAR QUÉ ES O QUÉ SUPONE "LLEGAR A VIEJ@"
Resulta interesante comprobar cómo ha cambiado la idea de "ser ancian@" o "ser viej@". En la antigua Grecia, ser viejo era la adquisición de un grado de sabiduría y experiencia. En cambio, en la actualidad, la palabra viejo/a está asociada a connotaciones habitualmente peyorativas e incluso despectivas, y en su lugar intentamos buscar palabras o expresiones más políticamente correctas, como anciano/a, abuelo/a, tercera edad, personas mayores, etc.
Urge romper ciertos prejuicios sin fundamento:
1. La palabra viejo/a funciona como etiqueta que en cierta forma puede llegar a condicionar nuestra actividad, de tal forma que se tiende a asociar  a inactividad (probablemente por asociación con la edad de jubilación) e incluso a pérdida de vitalidad. En este punto, cabe percatarse de que necesitamos enfocar la vejez desde una perspectiva más humana y realista.
Si aceptamos la etiqueta como válida, nuestra actitud y comportamiento irán encaminados en ese sentido: si yo creo que soy vaga, cualquier cosa que haga no tendrá realmente mérito para mí; y de la misma forma, si una persona se considera en decadencia, cualquier cosa que le suceda la achacará a este motivo.
2. Con respecto  a la capacidad intelectual, cuando estamos ante de un desarrollo no patológico, no solo no se produce deterioro, sino que pueden surgir más posibilidades, fruto de una experiencia bien aprovechada.
Se tiende a decir que en la vejez se pierden neuronas, puesto que se trata de células que no se reproducen como las del resto del organismo, al carecer de proceso de mitosis. Sin embargo, hemos de apuntar dos cuestiones importantes que nos revelan recientes investigaciones en el campo de la neurología:

a) Lo realmente relevante en el procesamiento de la información a nivel cerebral es la comunicación existente entre neuronas, más que la cantidad en sí misma.
b) Aunque las neuronas no sean células que se dividen por mitosis, sí que se ha comprobado que en la edad adulta, se generan nuevas neuronas a partir de otras células del sistema nervioso, como un tipo concreto de gliales.

3. En ocasiones se ha llegado a afirmar que hemos de entender la vejez como un proceso de involución, quizá guiándonos por un prejuicio tan común como dañino: "se vuelven como niños/as". Esto es, a la par, falso e irrespetuoso.
Efectivamente, la experiencia puede acabar demostrándote que la importancia que le has dado a determinadas cuestiones de tu vida, ahora mismo es relativa. Y lo que en definitiva necesitamos es olvidarnos de tanta norma y rigidez y centrarnos más en aportar y recibir cariño.... si eso es volverse como niñ@s, sinceramente, ¡ójala nunca hubiésemos abandonado la infancia!
En todo caso, el ser humano siempre evoluciona, va hacia adelante, por lo que la vejez en todo caso ha de entenderse como un estadío más en el desarrollo humano, con sus particularidades concretas y desde una perspectiva de normalidad.
Es más, tampoco resulta de justicia introducir un punto de corte en lo referente a la edad, y meter a toda aquella persona que pase de los 65 dentro del mismo grupo de desarrollo. Obviamente, no va a ser lo mismo tener 67 años, que 90, de la misma forma que no son lo mismo las vivencias experimentadas a los 25 que a los 46. En todo caso, es probable que sea más determinante la propia historia vital que la edad que se haya cumplido.
NECESITAMOS ACTIVIDAD EN NUESTRA VIDA

Es necesario considerar por tanto el envejecimiento, no como una lacra, sino como una oportunidad para comenzar una nueva etapa, y para ello debemos potenciar el bienestar físico, psicológico y social.
Con este objetivo precisamente, van destinadas precisamente gran parte de las actividades propuestas y llevadas a cabo desde distintos organismos (públicos y privados), como el diseño de talleres, excursiones, visitas, etc.
¿EN QUÉ CONSISTE ENVEJECER ACTIVAMENTE?
Necesitamos entender que la vejez es un momento del desarrollo que aporta plenitud y autonomía (valerse por un@ mism@, autocontrol y autogestión de necesidades), en contraposición a la vertiente que propone la heteronomía (dependencia extrema, control externo).
Así, Lourdes Bermejo nos habla de una serie de puntos que nos acercan al concepto de envejecimiento activo:
1) Participación en cuestiones sociales, económicas y culturales.
2) Propuesta de un nuevo modelo de sociedad, en el que cada persona es la verdadera y única protagonista de su propia vida, con la consecuente capacidad para tomar sus propias decisiones.
3) Enfoque comunitario: participación (voz y voto) en aquello que le compete directamente.

martes, 25 de febrero de 2014

IDENTIFICAR RELACIONES "TÓXICAS"

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 9
Vivimos en sociedad, lo cual obviamente conlleva para nosotr@s toda una serie de beneficios, aunque sin estar exentos de perjuicios.
Fruto de esta tendencia a agruparse formando culturas, pueden existir determinadas actitudes, como la necesidad de apoyar a los demás que aunque puedan resultar satisfactorias, se corre el riesgo de atraer hacia sí a ciertas personas que lleguen a interpretar que dicho apoyo no es otra cosa que un acto de servilismo. Serían las denominadas personas tóxicas: llenan tu vida de exigencias, de demandas, pero en realidad apenas te aportan nada positivo.
CÓMO SABER QUE ESTÁS INMERS@ EN UNA RELACIÓN TÓXICA
En primer lugar, cabe diferenciar lo que es de lo que no es una relación tóxica: no llevarse bien con alguien, discutir constantemente o simplemente tener la sensación de que no se encaja, no tiene por qué implicar toxicidad en la relación, puesto que perfectamente puede tratarse de una reciprocidad (no podemos caer bien a todo el mundo, y viceversa).
Sin embargo, si cada vez que mantenemos un contacto con alguien, sentimos que nos falta energía, y además acabamos teniendo la sensación de estar agotad@s tanto física, como mentalmente; sentimos confusión, al no entender el motivo real por el que se ha generado malestar; además nos invade el sentimiento de culpabilidad por creer no haber hecho todo lo que estaba en nuestra mano...  si sentimos todo esto, es muy probable que estemos inmersos en una relación tóxica.
PAUTAS PARA IDENTIFICAR A UNA PERSONA MANIPULADORA
1) Inicio insidioso de la relación.
Es relativamente sencillo caer en este juego, ya que al principio esta persona puede lisonjearte con halagos y piropos, de tal forma que tiende a alimentar tu ego.
La solución pasaría por mantener una cierta distancia emocional ante este tipo de situaciones, es decir, no se trata de desconfiar por sistema de toda aquella persona que diga cosas positivas acerca de ti (al contrario, sería importante aprender a rodearse de personas positivas que tiendan a aportar en tu vida el reconocimiento merecido tras un esfuerzo), pero desde luego estas personas tienen una peculiaridad: a pesar de que dicen maravillas acerca de tu persona, habitualmente no te escuchan, ni atienden a la forma en la que realmente actúas. O lo que es lo mismo: paradójicamente, no se interesan lo más mínimo por ti, ni por lo que te rodea.
La utilización por su parte del halago para acercarse a las personas, puede tratarse de una pauta aprendida en su experiencia vital para que la otra persona esté receptiva al acercamiento.
Una vez efectuado el acercamiento, la persona empieza a introducirse en una dinámica desajustada en la que no hay parangón entre lo que aporta y lo que recibe.
2) Narcisismo desmesurado.
Todo lo que acontece, pasa por y a través de estas personas. De hecho, no mostrarán interés por nada en lo que no puedan adquirir protagonismo. Es más, frecuentemente ejercen un fuerte bloqueo ante situaciones en las que no sean ellas mismas el centro de atención, propiciando que estas situaciones no tengan lugar.
3) Baja autoestima.
Una persona narcisista suele poseer una baja autoestima. Puede parecer una contradicción, pero en realidad, quien posea una buena autoestima, no va a sentir necesidad de alardear de sí mismo. En cambio, si estamos ante situaciones en las que una persona necesita "parasitar" emocionalmente a otra para sentirse útil y en cierta forma, poderosa, entonces estamos hablando de una necesidad de compensar su baja autoestima a costa de la de los demás. Obviamente, y de manera consecuente, produce un desgaste de energía en la persona que es parasitada.
4) Manipulación implícita.
Este proceso suele resultar muy sutil. Por ejemplo, cuando observemos que alguien critica ferozmente a otras personas y sin embargo delante de ellas muestra su mejor sonrisa y amabilidad, empecemos a sospechar que probablemente haga lo mismo con nosotr@s.
Ante este tipo de situación descrita, suele ser bastante común que lo que pretenda es crearte un malestar tal con respecto a la persona criticada, que finalmente eres tú mism@ quien arremete contra ella. En definitiva: siempre eres tú quien da la cara. Y justo en ese momento, entonces actúa retrayéndose apareciendo incluso como "mediador" ante ese conflicto.
QUÉ HACER ANTE SITUACIONES DE MANIPULACIÓN
1) Huir de actitudes profundamente servilistas.
Habría que tomar consciencia de que una cosa es ayudar y apoyar al prójimo, y otra muy diferente, convertirse en su sirviente. O lo que es lo mismo aceptar que el comportamiento altruista no existe como tal si no va a acompañado de la correspondiente reciprocidad, es decir, una persona puede actuar ayudando a otra de corazón, y sin esperar nada a cambio. Pero si se encuentra ante una situación en la que los papeles se invierte, y no recibe la ayuda de la persona que puede... entonces entender que desaparecen las ganas de volver a ayudarla en un futuro.
2) La amistad es una elección, nunca imposición.
A las amistades las elegimos, utilizando para ello diferentes procesos y criterios, como la de similitud de ideas, compartir gustos y aficiones, etc... Esto hace que el aporte emocional sea inmensamente positivo.
Cuando la relación deja de aportar positividad, no será necesario seguir forzándola. Entendamos con esto un sentido siempre de reciprocidad: obviamente, un@ buen@ amig@ lo será en los momentos buenos y en los malos.
Quizá en este punto cabe hacer un ejercicio de reflexión personal: ¿qué criterio aplico entonces para elegir a las personas que me rodean?

lunes, 23 de diciembre de 2013

MITOS A DESTERRAR EN LA "PSICOLOGÍA POPULAR"

HABLANDO EN CONFIANZA
Temporada 2013/2014
PROGRAMA 8
Con el paso de los años acabamos encontrándonos con muchos hechos contradictorios en la vida, generando lo que en psicología social se ha venido denominando como disonancia cognitiva, ya que manejamos frecuentemente una creencia como verdadera, aunque la vida real venga a demostrarnos una y otra vez lo contrario.
La psicología es una ciencia no solo del comportamiento humano. En todas sus vertientes se encarga del análisis y reflexión de todo lo que tenga que ver con lo humano.
Desde luego, si algo NO es la psicología es una suerte de don. Se trata en todo caso de comprender que quienes la ejercemos como profesión pasamos por un periodo de formación exhaustivo, el cual comienza en el primer año de universidad y finaliza cuando nos jubilamos. Y aunque es cierto que quizá para ejercer esta profesión se necesitan con toda probabilidad una serie de cualidades relacionadas con lo que en la actualidad se viene denominando como inteligencia intra e interpersonal, así como la emocional, desde luego, no nacemos psicólog@s. Se necesita un desarrollo de la capacidad de observación (sin emitir inmediatos juicios de valor), de empatía y de manera especial, de escucha activa.
La psicología NO es intuición, sino un trabajo reflexivo y serio que solo puede tener lugar de manera posterior a un proceso de formación.

Cuando entendemos la psicología como una especie de "don", probablemente  este hecho nos pueda llevar a cometer una serie de errores tales como el de dotar a nuestra intuición de más valor del que realmente posee, sin ser conscientes realmente de que en numerosas ocasiones ésta puede conllevar que nos dejemos llevar por nuestros prejuicios, lo cual nos puede llevar a mantener actitudes un tanto irracionales , buscando "pruebas" que nos llevan a corroborar que eso que pensamos (o intuimos) es cierto y desechando aquellas que nos demostrarían que efectivamente no estamos acertando.

EJEMPLO DE MITO: "Para que cese la actividad en una persona, hay que hacer que se canse"
En psicología hay ocasiones que utilizamos ciertas analogías, que en realidad han de ser utilizadas como metáforas de funcionamiento, más que en un sentido literal. Si no poseemos ciertos conceptos, ni tenemos claras ciertas nociones, podemos correr el riesgo de sesgos en la interpretación de los mismos.
Por ejemplo, cuando hablamos de "ejercitar el cerebro como si fuera un músculo, puesto que aquello que no se ejercita tiende a la atrofia".
Se puede correr el riesgo de aplicar el símil en un sentido literal y completo (como de hecho así ha sido en numerosas ocasiones) y pensar que de la misma manera entonces en que para cansar un músculo hay que ejercitarlo de forma continua, entonces, el cerebro también puede agotarse cuando lleva todo el día con un cierto grado de activación (especialmente bajo la condiseración de que este órgano consume mucha más glucosa que otro tipo de órganos).... sin embargo, nada más lejos de la realidad: cuando el cerebro se encuentra en un proceso de activación continua, lejos de tender al agotamiento, parece buscar más actividad.
Esta cuestión tiende a corroborarse de manera especial en personas con altas capacidades: el proceso creativo tiende a experimentar su punto álgido cuando existe una cierta activación previa de cierta intensidad (no suele surgir en momentos de abatimiento o descanso).
El "reposo mental" (entendido como una acción deliberada e intencional) no suele ser necesario por tanto cuando se ha producido un"cansancio mental", sino cuando estamos experimentando un posible bloqueo (normalmente ocasionado por cuestiones de tipo emocional, más que por trabajo intelectual) que conllevaría cometer ciertos errores en el procesamiento de la información.
Por lo tanto, el símil anteriormente mencionado, tendría más bien un sentido metafórico y debería de ser comprendido desde la perspectiva en que el propio desarrollo del sistema nervioso requiere de la práctica y el entrenamiento para que una potencialidad se torne habilidad.

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