Mostrando entradas con la etiqueta EXPERIENCIA EN LAS FAMILIAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EXPERIENCIA EN LAS FAMILIAS. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de febrero de 2021

TU HIJ@ TIENE ALTAS CAPACIDADES. ¿QUÉ PROFE LE TOCÓ ESTE AÑO? ¿HA HABIDO SUERTE?

 Estas 2 preguntas son las de rigor cada año. Las familias nos las formulamos a principios de curso, estando a la expectativa de "a ver si este año hay suerte....". Y se supone que las que tenemos varios hijos y algunos de ellos ya están en el instituto, sabemos que esa percepción de que la educación formal de nuestros hij@s no se deja de ser una lotería aún se vuelve mucho más fuerte porque se incrementa el número de docentes con libertad para entender la educación como les venga en gana, más allá del vaivén de leyes educativas (tema para otro día).

Que conste que soy muy consciente de las dificultades que todas las personas del mundo estamos atravesando en los momentos actuales, pero por si alguien desea utilizar como recurso los difíciles momentos que atravesamos a causa de la pandemia, voy a contaros una historia personal no relacionada con la educación. Estoy embarazada de nuevo. Sí, " a mis años"; sí, "a pesar de tener ya 3", sí y punto... simplemente porque quiero y me da exactamente igual los juicios externos. Lo cierto es que en mi periplo por otro sistema (el sanitario) también me he encontrado de todo. En los inicios del embarazo tenía algún sangrado leve, con lo que acudí a urgencias. Allí me encontré con alguien a quien no quiero ni siquiera llamarle médico, ni sanitario porque no se merece que se le llame con ningún apelativo que venga a desmerecer tan honorable profesión, así que le voy a llamar simplemente personaje que me hizo una ecografía, me dijo que había latido, que me vistiera y que me largara. Cuando le pregunté por el posible motivo del sangrado y si había algo que yo debiera hacer o algún cuidado en especial que debiera seguir, dicho personaje me contesta que "no haga nada especial, porque nada se puede hacer. Si aborto, pues aborto, que eso a veces pasa. Y que no volviera por allí a no ser que el sangrado fuese muy abundante o tuviese muchos dolores, que eso ya era indicativo de que lo había perdido". Cuando le comenté a la matrona esa experiencia en la tercera fase vivida en urgencias del HUCA de Oviedo, su contestación fue que había que entender que los profesionales sanitarios están muy agobiados con todo lo que tienen encima y la sobrecarga de horas de trabajo. ¡Pues no! No estoy de acuerdo. Ahora mismo me faltan menos de 2 meses y medio para salir de cuentas, el embarazo está yendo bien y me he encontrado con profesionales que han sido MARAVILLOS@S, dándome ánimos, mostrándome humanidad y especialmente una profesionalidad que con lo que tienen encima no puedo por más que no sólo mostrar agradecimiento sino además una tremenda y profunda admiración. Como leí en una ocasión cuando comenzó la pandemia: "todos aquellos que pretendan volver a la normalidad, que sepan que sólo volverán los que previamente ya eran normales". Ni más ni menos: el buen profesional está padeciendo las condiciones de trabajo a las que se está viendo sometido por esta horrible situación de la misma forma que el malo, sólo que este último ahora mismo además lo va a utilizar como excusa.

Hoy, como imagino que ya se puede intuir, he de reconocer que estoy enfadada (de hecho llevo así desde hace unos días después de haber hablado con el profesor de matemáticas de uno de mis hijos) y estoy completamente segura de que tengo motivos de sobra para lo que siento. Sé que los tengo porque creía que después de haber pasado ya 10 AÑOS desde que escuché de una maestra de infantil cómo vaticinaba el fracaso asegurado en primaria para él, de nuevo vuelvo a escuchar el mismo mensaje.... lo que pasa es que ahora mismo ya tengo algo más de callo y cada vez menos me callo ;) porque ya tenemos un cierto bagaje por el sistema educativo y ya hemos pasado por muchos tipos de discurso. Y precisamente en base a todos estos tipos de discurso a los que llevamos asistiendo (especialmente yo como madre), me voy a permitir el lujazo de hacer una pequeña clasificación de nuestras experiencias, algunas de las cuales muestran la CARA y otras desgraciadamente la CRUZ (nuestra cruz).

CARA A: CARACTERÍSTICAS PROPIAS DEL BUEN DOCENTE. TU HIJO/A ESTÁ FELIZ

1) "TODO EL ALUMNADO ES IMPORTANTE". Si todo el sistema estuviese formado por este tipo de profesionales, estaríamos totalmente preparados para hablar de inclusión. No harían falta informes ni etiquetas en educación porque simplemente el respeto y la educación fluyen en el aula, así como el interés mostrado cuando de pronto, después de 20 años ejerciendo la noble profesión docente, se les presenta un niño totalmente diferente a lo que usualmente estaban acostumbrados y la forma en la que actúan es buscando información y formación apropiada para poder aportarle también una buena respuesta educativa. En definitiva, existe VOCACIÓN e INTERÉS, dos palabras mucho más clave incluso que la palabra FORMACIÓN (porque esta última en ocasiones se limita a "he hecho un par de cursos que me han dado puntos").

2) "CADA ALUMNO/A TIENE ALGO ESPECIAL". Son esos docentes capaces de encontrar siempre ese haz de luz que tiene cada persona que pasa por sus aulas, tengan o no comportamiento disruptivo, tendencia a la dispersión, suspendan, tengan o no problemas de relación social, se esfuercen o no lo suficiente. Este es un don maravilloso que hace que cada vez que un/a alumno/a haya pasado por sus manos, salga con la sensación de que tiene algo dentro de sí absolutamente fantástico, con la sensación de que pueden llegar a lograr cosas importantes y con su autoestima tremendamente reforzada.

3) "ME ENCANTA LO QUE APRENDO CADA DÍA DE CADA UNO/A DE MIS ALUMNOS/AS". Esta perspectiva de estar constantemente nutriéndose de lo que su alumnado le aporta. Est@s docentes tienen muchísimo que aportar y hacen que el alumnado les admire tanto por lo que saben, como por lo que están dispuestos a seguir aprendiendo. Observan, son humildes en su profesión y les encanta interactuar con el alumnado porque entienden que el proceso de enseñanza - aprendizaje siempre va en un doble sentido sin necesidad de que nadie pierda su papel. No necesitan mostrar autoritarismo porque saben ejercer el liderazgo sin necesidad de recurrir cada día al "porque yo mando".

4) "CUÉNTAME CÓMO ES TU HIJO/A". Cuando como madre o padre acudes a una cita con este tipo de docentes, este tema simplemente sale... te lo propone. Todo ello bajo la idea de ir más allá de lo que observa en el aula, puesto que cabe la posibilidad de que haya determinadas variables importantes que se le estén escapando y que necesita conocer para poder hacer bien su trabajo (¡ojo! no tiene nada que ver con aquellos docentes que te plantean que todo va bien, porque se supone que eso es lo que quieres oír y de esta manera pueden llegar a conseguir que te pongas de su parte, no de la de tu hijo/a).

5) "¿QUÉ PODEMOS HACER ENTRE TOD@S?" Pregunta importantísima y de corazón que hace un docente a la familia especialmente cuando algo no va bien en el aula con tu hijo/a, o no tan bien como se supone que debería ir. Una simple pregunta que abre las puertas a que empiecen a aparecer múltiples soluciones ante un único problema, en lugar de más problemas o echar balones fuera.

CARA B (O CRUZ): CARACTERÍSTICAS PROPIAS DEL PÉSIMO DOCENTE. TU HIJO/A SE ENCUENTRA MAL Y LA FAMILIA ESTRESADA ANTE LA IDEA DE CONTACTAR CON EL CENTRO


1) "DISCURSO PREMEDITADO". Sensación que se tiene cuando como madre solicitas hablar con un profe no dispuesto a escucharte. Empieza su discurso donde pretende exponerte lo mucho que conoce a tu hijo, lo mal que van las cosas, lo bueno que es él como docente, lo fantástico que es el grupo que le ha tocado y sin embargo lo poco que se esfuerza por adaptarse tu hijo/a, con lo que ya te estás poniendo las pilas para que tu hijo/a empiece a ir bien. La responsabilidad es sólo tuya y de tu hijo/a. Si quieres hablar, no te queda más remedio que interrumpirle y cuando acabas, en realidad da exactamente lo mismo porque él continúa hablando desde el mismo punto en el que le habías interrumpido. No te ha escuchado ni una sola palabra porque no le interesa al considerar que eres una madre sobreprotectora que realmente no conoce a su hijo/a en absoluto (no como él) y no va a consentir que le digas cómo tiene que hacer su trabajo.... eso sí, él sí que tiene todo el derecho del mundo a decirte a ti cómo tienes que ser como madre.

2) "TODO EN MI CLASE ES MARAVILLOSO". No es lo mismo que la premisa de que "TODO EL ALUMNADO ES IMPORTANTE". Esta afirmación es a la que se acude cuando le pretendes explicar que tu hijo/a no se encuentra bien en el aula, que sabes que no es un ser perfecto, pero que algo está pasando y que quizá habría que analizar el qué para poder aportar alguna solución a su falta de motivación. En ese momento, te suelta que en realidad no hay ningún problema en el aula y que de existir un problema, ese es tu hijo/a. Y ahí zanja la conversación y tú te vas con la sensación de que te acaba de decir que tiene una especie de oveja negra que distorsiona la paz de su día a día profesional.... y esa oveja es tu hijo/a (sea inquieto o tranquilo). Te acaba de soltar esa bomba y se quedó agusto.

3) "HE LEÍDO EL INFORME Y YA ESTOY AL TANTO DEL PROBLEMA DE TU HIJO". Esta fue una frase literal que escuché en la primera tutoría que solicité cuando uno de mis hijos estaba en 3º de primaria. El caso es que en el informe había muchas más cosas positivas que problemas.... pero oye, la información con la que cada uno se queda puede ser muy selectiva, especialmente cuando te dicen que el niño tiene altas capacidades y rebuscas en el informe hasta que encuentras su talón de Aquiles donde poder regodearte a placer como docente, no vaya a ser que esa criatura de 8 añitos "se vaya a creer que es más que yo". Es más, dando  muestra de su gran ignorancia confundirán constantemente NEE con NEAE y meterá a tu hijo en el mismo saco que el alumnado con NEE, tratándole a él (y por supuesto a ti) con dolorosa condescendencia.

4) "¡AH! ¿PERO TU HIJO TIENE INFORME??". Puede ser así, lo cual obvia decir que es indicativo de lo poquísimo que le interesa tu hijo/a, o también puede que lo haya leído pero le importe un pepino su contenido, porque en realidad, eso de las altas capacidades es una moda que lo único que está ocasionando es que los docentes tengan que trabajar más.

5) "TENGO ALUMNOS/AS CON NECESIDADES MÁS IMPORTANTES".  (AVISO: modo irónico ON) ¡Estupendo! Déjame bien claro que te sientes un desgraciao de la vida porque mi hijo te haya tocado en tu aula... con todo el trabajo que tienes y va y te toca un "superdotao". ¿Pero qué tipo de necesidad va a tener este supuesto superdotao??? Con lo listo que se supone que es, por supuesto no va a necesitar que yo haga nada de nada. Pa' eso ya tiene motivación intrínseca que hace que no le haga falta nada más por mi parte como docente. Dejadme que me ocupe de estos otros alumn@s con necesidades de verdad, no como tu hij@. Y mientras tanto, tú como madre tienes que estar escuchando como una vez más, tu hijo no sólo no es importante, sino que además casi hasta estorba por el hecho de tener necesidades específicas de atención educativa.

6) "VUELVE NOSTRADAMUS". Llegan las predicciones desastrosas en torno a todo lo malo que le va a pasar a tu hijo/a si te niegas a aceptar las barbaridades y burradas que en ocasiones te proponen (todas ellas habitualmente fruto de todos los puntos anteriores). Así, las familias podemos llegar a escuchar el fracaso tan inmenso que van a tener nuestros hijos/as en un futuro sin llegar a percatarse de que en realidad, cabe la posibilidad de que si ese fracaso llega, puede ser el resultado de haber pasado por un sistema que sostiene y mantiene profesionales con ellos.

7) "Y FINALMENTE... EL QUE SE PICA, AJOS COME". El buen docente no se va a sentir ofendido por leer estas características críticas contra esta profesión porque no se dará por aludido. Huye del corporativismo sabiendo que realmente esto es una de las cosas que más flaco favor hace a la profesión y precisamente como está dentro, sabe lo que hay. De hecho todos los profesionales lo sabemos y en cualquier profesión. En cualquier faceta de nuestra vida.

martes, 24 de noviembre de 2020

MIS HIJOS, EL APRENDIZAJE Y LA ETAPA COVID

 Es curioso. Nos encontramos desde hace unos meses sumergid@s en emergencia sanitaria y lógicamente estamos siendo abducid@s por el tema, lo cual como digo, no sólo es lógico sino también preocupante con todas las implicaciones que por sí misma tiene ya la palabra "preocupante".

En mi caso hay muchísimas cosas que me preocupan: el estado de salud de mi familia y seres queridos (y de la población en general), mi propio estado de salud, ya que ahora mismo no sólo es mía sino también de esta otra pequeña persona que crece de  nuevo en mi interior <3, mi propia incomprensión y tolerancia hacia ciertas actitudes, como las de algunas personas que se han acercado a la sidrería que está al lado de mi casa y sirve comida para llevar (en serio... cuando observo a algunos sujetos, mi mente repite una y otra vez aquello de ¿por qué buscar inteligencia en otros planetas si sería mucho más productivo buscarla dentro del nuestro?).... y por supuesto, el desarrollo de mis hijos en su día a día.

Cierto es que hay un antes y un después del año 2020 para la población mundial, pero desde luego que también lo hay para esta pequeña micropoblación que vive en Posada de Llanera y que es mi familia. El tiempo pasa, la vida evoluciona y los hijos crecen y con su evolución siguen consiguiendo que yo continúe creciendo a pasos agigantados. El mayor, a sus ya 14 añazos, me ha enseñado que lo que otras personas han percibido como un trauma, él no sólo lo ha percibido como una ventaja personal y ha conseguido reengancharse al aprendizaje en su tercer año de instituto (todo ello gracias al confinamiento), el segundo, a sus 12 y medio, me está mostrando cómo cada vez más tengo un compañero de viaje con el que hablar y discutir de cualquier tema (siempre fue así, pero ahora de forma aún más intensa) y el (de momento) pequeño de la casa, a sus 10 años recién cumplidos continúa siendo un pequeño torbellino que no sabe lo que significa pararse quieto ni un sólo segundo jeje.

... ni tampoco permanecer callado, pero de pronto a pesar de estar en  5º de primaria, le veo cogiendo los libros de su hermano de 1º de la ESO y percatarme de hasta qué punto estaría ya preparado para entrar al insti (cognitivamente hablando). Gracias a él, a sus hermanos y a mi pareja, descubro cada día lo que es el amor de verdad. Porque no puedo dejar de lado a mi chico.... jamás podría porque si a alguien puedo atribuir el haberme enseñado lo que implica la bondad que emana por todos los poros de su piel al tener un corazón tan inmenso, ese es él.

Este año ha sido diferente y ha supuesto desde luego muchos cambios... algunos duros, pero otros que me han llenado de orgullo, de alegría e incluso que me están ayudando a recuperar la confianza en que hay muchos de los problemas que han estado rondando mi cabeza y que quizá tenía que haber aprendido a relativizar un poquito más. No me voy a parar en cada uno de esos cambios, por supuesto, pero sí quiero hacer especial mención en uno que atañe de manera especial a la tutora de mi hijo pequeño, a él y por supuesto a mí.

¿POR QUÉ NOS HABITUAMOS A LO MALO Y DEJAMOS DE BUSCAR ALGO MEJOR?

El Monstruo de las Chuches (Íker)

Esta pregunta me lleva rondando desde hace casi un mes, después de haber tenido una tutoría individual con la tutora de este año de Íker. Después de esa reunión virtual volví a llorar como hacía tiempo que no lo hacía, probablemente porque volví a tener un millón de sensaciones y emociones invadiéndome todas ellas al mismo tiempo:

- Sentí muchísima ALEGRÍA al comprobar el motivo por el que mi hijo este año es FELIZ en el colegio y le veo recuperar la confianza en sí mismo y las ganas de seguir aprendiendo. De pronto me encuentro a una profe que me transmite las bondades del peque (sin que ello implique olvidar que nadie es perfecto) SIN PEROS. Esa sensación también la experimenté el curso pasado cuando Álex me trajo las notas de la primera evaluación y venía contentísimo a enseñármelas. Yo al ver semejantes "notazas" le di la enhorabuena... pero él me corrigió diciéndome "mami, no te fijes en eso... fíjate en lo que Bárbara me ha puesto al final". Y efectivamente tenía, una vez más, toda la razón: lo más importante de todo y lo que realmente hacía que aquello fuesen "notazas" fue un comentario de su tutora diciéndole "es un placer enseñar para alguien como tú, con tantas ganas de aprender. No cambies nunca".

Pues algo similar experimenté hace un mes con Salina, la tutora de Íker. Más allá de las notas que saque o deja de sacar, me habló de mi hijo desde el cariño, tratándole como persona con empatía, solidaridad, hambre de aprender y sin olvidarse de lo trastín que puede llegar a ser... pero eso no es lo que le define. Eso es algo que simplemente forma parte de alguien como es él: un niño de 10 años recién cumplidos este mes.

- Sin embargo, el "pero" en esta ocasión lo pongo yo y no hacia ninguna profe ni hacia ninguno de mis hijos, sino hacia mí misma. Porque también sentí muchísima TRISTEZA.

Tristeza porque era la primera vez que escucho este tipo de mensajes acerca de Íker. Me percaté de que a lo largo de toda su educación primaria, nunca había escuchado nada bueno de Íker sin ir acompañado de un "pero"... al contrario, desde 3º empezamos a recibir notas en su agenda alertándonos de "lo mal" que se comportaba en clase, o lo terriblemente mal que se adaptaba a las tareas, olvidándose un día sí y otro también de los deberes, o sobre su horrorosa letra, o ridiculizaciones tales como "dibujas peor que un niño de 3 años" delante de toda la clase (eso sí, esto último no se hizo constar por escrito en  ningún lado). Todo ello desencadenó que su autoestima fuese día a día en picado y acabase por repercutir sobre incluso su estado de salud (otra vez más.... con otro hijo más): dolores de cabeza muy intensos, desarreglos intestinales, fiebres repentinas que desaparecían en casa sin antipiréticos, incluso problemas de visión, eso sí, todo ello debidamente observado desde distintos especialistas que habían descartado problemas de salud física.

Entonces empecé a  preguntarme ¿en qué momento abandoné la lucha? ¿cuándo olvidé todo lo vivido especialmente con su hermano mayor durante su etapa de infantil, que tanto me hizo llorar de angustia? Es que hemos tenido que esperar hasta 5º de primaria para que una tutora me haya transmitido un mensaje bonito, esperanzador y de orgullo de mi peque... y lo peor de todo es que yo, llegó un momento en el que aunque nunca me llegué a creer todas las atrocidades y tonterías que tuve que escuchar y siempre le apoyé para que siguiera confiando en sí mismo, me acostumbré. Creedme que pocas cosas me generan tanta tristeza como este hecho. Lo único que puedo hacer es dar las gracias a profes como Salina o Bárbara, pedir perdón a mi niño, recuperar las ganas de lucha que siempre he tenido.... Y poco a poco empezar a perdonarme a mí misma.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

L@S NIÑ@S CON ALTAS CAPACIDADES Y SUS "PREGUNTAS ESDRÚJULAS"


De nuevo quiero volver a rescatar una entrada escrita por mi amiga Susana.
No tiene desperdicio alguno y estoy convencida que muchas familias de niños y niñas con AACC puedan no sólo verse reflejados en esa experiencia de tener que afrontar los momentos en los que sus peques les empiezan a formular toda una serie de lo que Susana denominó "preguntas esdrújulas"... esas preguntas que cuando nos hacen, tenemos que pararnos a reflexionar durante unos segundos (e incluso minutos) antes de contestar y eso si podemos aportar una respuesta.
¡Os dejo con su experiencia!

En algún momento tod@s nos hemos visto sorprendid@s por las preguntas o los razonamientos de nuestros hijos e hijas.
Echando la mente atrás me gustaría recuperar y compartir con vosotr@s algunas de las preguntas que a lo largo de estos 9 años nos ha hecho mi hijo. Algunas han tenido respuesta inmediata y otras no, pero lo que siempre hemos procurado su padre y yo es que nunca se quedaran sin respuesta. Nos hemos "buscado la vida" para responder aquellas que no sabíamos. Hemos tirado de móviles, de San Google, de amigos y amigas, de libros, de abuel@s... de lo que hemos podido.
 
Aquí os dejo algunas de ellas y os animo a que compartáis con nosotr@s aquéllas que recordéis, seguro que nos echamos unas risas y nos sorprenderemos de lo grandes que pueden ser nuestros pequeñ@s.

- "Mamá, ¿cómo respiran las mariposas?"

- "Papá, ¿cómo funciona un tren? ¿Qué es la electricidad? ¿Por qué los asientos del tren no llevan cinturones de seguridad?"

- "Mamá, ¿la sangre se evapora? ¿Por qué es roja? ¿Por qué es tan importante para nuestro cuerpo?"

- "Maestra, ¿el sol está vivo? ¿Y si no está vivo, por qué puede morirse?"

- "Papá, ¿cómo funciona una bombilla?"

- "Mamá, ¿qué pasará cuando el sol explote y se muera? ¿Y cuándo pasará? ¿Y la tierra se caerá al no seguir atraída por el Sol? ¿Y nos moriremos todos?"

- "Maestra, si no nos caemos porque en la Tierra hay gravedad ¿Cómo puede despegar de la Tierra el cohete de los Little Einstein?"

- "Mamá, ¿qué desgracia es la que más te ha impactado? ¿El 11S?"

- "Mamá, ¿por qué he nacido?"

- "Mamá, ¿cómo es morirse?"

- "Mamá, si la luna gira alrededor de la tierra y la tierra alrededor del sol ¿giran en el mismo sentido y en qué sentido giran?"

- "Mamá, ¿qué es un Alcalde? ¿Qué es el Gobierno? ¿Qué es votar? ¿Qué es Hacienda? ¿Qué son los impuestos?"

- "Mamá, ¿por qué tengo que sentir así?"


Y miles más que no recuerdo...

Con esto sólo quiero hacer ver a quienes están cieg@s o sord@s o no quieren entender, lo sencillo que a veces puede ser "estimular" a un niñ@, basta con contestar a sus interminables preguntas.

Susana.

martes, 28 de julio de 2020

ALTAS CAPACIDADES INTELECTUALES: UN MAR DE DUDAS

"Quien tiene un amigo, tiene un tesoro". Gran verdad. Y nos percatamos de ello especialmente cuando a pesar del paso del tiempo, esa persona que un día (hace ya años) entró en tu vida, permanece en ella de una u otra forma aunque el contacto ya no sea tan frecuente.
Y es que afortunamente tal y como leí en una ocasión, el destino pone a muchas personas en tu vida, pero sólo las mejores permanecen.
Ese es el caso sin lugar a dudas de mi amiga Susana: inteligencia, reflexión, emotividad,.... tantas de tus cualidades has compartido conmigo que no quiero que ninguna se pierda en el olvido, por eso quiero compartir hoy estas palabras que de ti surgieron hace unos años, pero siguen tan vigentes como si hubiesen surgido ayer.
Gracias por ser y por estar.



Dicen que dudar es de sabios, pero ¿qué pasa cuando las dudas te las generan aquellos que no creen en ti o en los tuyos? ¿Cuándo esas dudas que no tenías, se hacen mayores que tus certezas? ¿Cuándo aquello que creías seguro y estable vuelve a tambalearse bajo tus pies? ¿Cuándo esas dudas te hacen retroceder y no puedes avanzar?¿Cuándo dudas de aquel a quien más quieres?


Dudar... No me gusta dejarme arrastrar por las dudas!

El peor momento por el que hasta ahora he pasado en estos años, fue aquel en el que las opiniones de las maestras de mi hijo me han hecho dudar de su valoración, de su capacidad y además dudar de mi misma. He peleado con uñas y dientes para dejar de dudar y para que ellas también aparcaran sus dudas y le aceptaran como es; creía haberlo conseguido. Sin embargo, de pronto y sin esperarlo me encuentro de nuevo en el punto de salida.

Mi primera reacción es de enfado. De enfado con el sistema, con l@s profesor@s, con la orientadora. Lo veo todo claro, voy a pelear porque esta situación no es justa, porque él se merece algo mejor, porque él tiene derecho. Después dudo... ¿tendrán razón? ¿estaré equivocada? ¿lo estaré haciendo bien? ¿le estaré perjudicando? ¿será mejor dejarlo estar? ¿realmente él es de AACC?...

Resulta frustrante, resulta descorazonador verte una y otra vez en el mismo lugar sin avanzar. Creo que así es como él se siente dentro del aula repitiendo los mismos contenidos una y otra vez. Al fin puedo comprender qué siente, puedo entender su mal humor, sus pocas ganas, su "conducta disrruptiva"...

Hay razones para tirar la toalla y darte por vencida, para dejarte llevar y no pensar más en ello y así al menos, cerrar un frente que te da verdaderos quebraderos de cabeza. Por otra parte, tengo una razón aún mayor para seguir adelante, para pelear, para no dejarme llevar... Sólo sé que quiero dejar de dudar.

Sonia, mi amiga y mi paño de lágrimas en este mundo de las AACC, me ha dicho que esto en psicología es algo así como la "Disonancia Cognitiva", que no es más que el proceso de conflicto cuando mantenemos dos creencias contrapuestas entre sí, porque tenemos argumentos a favor y en contra sobre aquello de lo que dudamos.

Yo lo veo como la típica pescadilla que se muerde la cola, ¿verdad? Haga lo que haga, decida lo que decida no sabré si será la decisión correcta hasta dentro de un tiempo, en el que me vuelvan hacer dudar... o no!

Si pudiera borrar las dudas en mí,
Si pudiera borrar el daño que sufrí,
Si pudiera olvidar aquello que viví...
Prometo ver la alegría, escarmentar de la experiencia, pero nunca, nunca más ....

Susana.

MUJER, EDUCACIÓN Y CULTURA

MUJER, EDUCACIÓN Y CULTURA
Pincha la imagen para acceder al blog

APRENDER Y DIVERTIRSE...¡¡TODO EN UNO!! (blog)

APRENDER Y DIVERTIRSE...¡¡TODO EN UNO!! (blog)
¡Pincha la foto para ir al blog!

GTA de AACC

GTA de AACC
Grupo de Trabajo y Apoyo a las Altas Capacidades Intelectuales (blog)

DISLEXIA: INVESTIGACIÓN E INTERVENCIÓN

GENTE DISRUPTIVA

GENTE DISRUPTIVA
(acceso al blog a través de la imagen)

Entradas populares